Aspirina: la pastilla que cardiólogos de Estados Unidos ya no recomiendan para prevenir ataques al corazón

Médicos del Colegio Americano de Cardiología en Estados Unidos revelaron que ya no es recomendable el uso diario de la aspirina en una dosis moderada para adultos mayores, pues pudieran sufrir un paro cardíaco fulminante.

El estudio realizado por este instituto reportó que las personas que nunca han padecido de problemas cardíacos, pero que toman esta pastilla frecuentemente, tienen el riesgo de sufrir sangrados internos graves. Con este nuevo estudio se llegó a la conclusión de que aún no está claro si es benéfico el uso de la aspirina a pesar de que la gente la lleva usando desde hace más de un siglo.

Sin embargo, los galenos del Colegio Americano reconocieron que el uso de la aspirina pudiera ser recomendable en algunas personas mayores de alto riesgo, como aquellos que tienen problemas de colesterol o problemas para controlar sus niveles de azúcar en la sangre, toda vez que no haya un riesgo mayor de sangrado interno.

«Los médicos deben ser muy selectivos en la prescripción de aspirina para personas sin enfermedad cardiovascular conocida. Es mucho más importante optimizar los hábitos de vida y controlar la presión arterial y el colesterol en lugar de recomendar la aspirina», dijo en un comunicado el cardiólogo John Hopkins, el Dr. Roger Blumenthal, quien fue uno de los presidentes de los nuevos descubrimientos.

Por su parte, el doctor Kevin Campbell de la Universidad de Carolina del Norte dijo que es más recomendable practicar métodos naturales como hacer ejercicio, no fumar y llevar una vida saludable en personas sin enfermedades cardiovasculares conocidas antes de tomar aspirinas.

Sin embargo, para cualquier persona que haya tenido un derrame cerebral, ataque cardíaco, cirugía a corazón abierto o endoprótesis insertadas para abrir arterias obstruidas, la aspirina puede salvar vidas. «En última instancia, debemos individualizar el tratamiento para cada paciente, según su situación individual», explicó Campbell.

En algunos de los últimos estudios que han sido los más grandes y largos en evaluar los niveles de sangre en personas que aún no tienen una enfermedad cardíaca o un problema relacionado con los vasos sanguíneos.

Uno descubrió que la aspirina no ayudaba a prevenir los primeros accidentes cerebrovasculares o ataques cardíacos en personas con riesgo moderado de padecerla, ya que tenían varias amenazas para la salud como fumar, presión arterial alta o colesterol alto.

Otra aspirina probada en personas con diabetes, que tienen más probabilidades de desarrollar o morir a causa de problemas cardíacos, encontró que el beneficio modesto que dio fue compensado por un mayor riesgo de sangrado grave.

Lee también

«No dejar a nadie atrás»: el lema del Día Mundial del Síndrome de Down